La fuerza de los lazos débiles

Autor: Mar Calpena. Imagen. Un momento de la primera y única asamblea de la Xarxa de Suport de Vallcarca. SÍLVIA CEPERO - CÀMERESIACCIÓ ÀÓ COOP. Desde veterinarios que pasan consulta online, hasta asesores laborales que ayudan en los ERTEs, desde redes vecinales hasta actividades escolares para hacer con niños, la solidaridad crece por todas partes.

Cuando se produjeron los atentados durante la maratón de Boston, a menudo en las crónicas de los medios estadounidenses aparecía una frase de Fred Rogers. Rogers, o mejor dicho Mr. Rogers, fue un queridísimo presentador de programas infantiles de la televisión de ese país. La cita decía: “Cuando era pequeño y veía cosas en las noticias que me asustaban, mi madre me decía ‘busca a los que ayudan.

Siempre encontrarás a gente que está ayudando’”. La madre de Mr. Rogers seguramente se refería a personas como Qamar Gujar, uno de los ocho taxistas paquistaníes que han colgado una tarjeta con sus números de teléfono y facilitan viajes gratuitos por Barcelona a sanitarios y parasanitarios. “Nosotros conocemos la ciudad mejor que nadie y podemos ayudar a ahorrar transportes en ambulancia y hacer que lleguen pronto” – explica– “por eso decidimos hacer esto. Cada uno de nosotros hace unos 15-20 viajes diarios y ya se nos han unido otros taxistas”. O como la cocinera Ada Parellada, que mano a mano con su hijo –ella cocina en su restaurante, cerrado, y él coge las llamadas y entrega en su moto– ha montado un reparto improvisado de menús del día a precio de coste para personal hospitalario. O a personas también como Andrés Antebi, antropólogo y documentalista, que el viernes por la tarde se unió –es un decir, de lejos– a la primera y última asamblea de la Xarxa de Suport Mutu del barrio de Vallcarca, un spin off de diversas asociaciones vecinales, para evitar “que confundamos el distanciamiento social con la desocialización. Que tengamos que mantener la distancia física no nos tiene que hacer perder la cohesión como sociedad”.27 lazos debiles 1

La Xarxa es uno de las muchas iniciativas auto organizadas que surgen estos días para hacer frente al coronavirus. “De momento, funcionamos a través de Telegram. Nos hemos organizado en pequeñas comisiones, sobre todo para incidir en la ayuda a los mayores y a la gente con niños”. El sábado por la tarde estuvieron colgando carteles en las porterías del barrio.

Villena advierte de la importancia de que estas nuevas iniciativas que van surgiendo generen alianzas, aunque sean tenues, con otras

“La solidaridad opera como pegamento de la sociedad hacia sí misma”, cuenta el doctor en sociología y periodista Andrés Villena, autor de Las redes de poder, quien explica que este fenómeno funciona de dos modos. “Es mecánica, cuando se produce entre individuos semejantes” –como los vecinos del barrio de Vallcarca– “y orgánica, cuando, fruto de la división del trabajo, hay un intercambio de capacidades” –como en el caso de los taxistas y los sanitarios.

El psicólogo Ramón Nogueras cuenta que en situaciones de crisis la solidaridad alivia por varios motivos: “Nos hace ser sociables y no quedarnos encerrados en nosotros mismos, refuerza nuestra propia autoimagen porque nos hace sentir útiles a los demás, y nos proporciona algo de sensación de control, de poder cambiar un escenario incierto y no estar tan a merced de las circunstancias”.

Nogueras nos pide a cambio de esta entrevista que, a modo de la solidaridad orgánica que mencionaba Villena, difundamos que “es importante para la salud mental que demos estructura a nuestros días. Marcarnos unos horarios y unos ritmos, unas horas durante las que hablar con otras personas, otras para trabajar, otras para hacer deporte... que no vayamos en pijama y no nos abandonemos a ver la tele todo el día porque es un estímulo que a partir de cierto momento deja de funcionar”. Sea, pues.

Villena también menciona la teoría de la “fuerza de los lazos débiles”, del sociólogo estadounidense Mark Granovetter, y pone un ejemplo: si en un grupo de diez personas muy allegadas una de ellas se queda sin empleo, las otras nueve seguramente se volcarán en consolarla y “cerrarán filas”. Pero si no son capaces de abrirse a otras personas que igual no son tan próximas –los “lazos débiles”– es complicado que el recién parado encuentre un trabajo nuevo. Del mismo modo, Villena advierte de la importancia de que estas nuevas iniciativas que van surgiendo estos días generen alianzas, aunque sean tenues, con otras.

Todo esto preocupaba mucho a Raúl Oliván, quien en circunstancias habituales es director general de Gobierno Abierto e Innovación Social de Aragón y que ahora es uno de los impulsores de la plataforma frenalacurva.net para agregarlas en un único espacio. “Vimos que con el coronavirus se iba a producir una avalancha de solidaridad como con el chapapote, pero que iba a ser difícil que la gente encontrara las cosas, o que pudiera tejer complicidades con otras propuestas de resiliencia ciudadana si tenía que dedicarse mucho a buscarlas. Así, en cambio, es fácil replicarlas y escalarlas según convenga”.

La plataforma, que el domingo ya contaba con un centenar de voluntarios, busca hacer fácil el acceso a todos estos proyectos, y todo el mundo puede subir el suyo con solo registrarse. Desde veterinarios que pasan consulta online, hasta asesores laborales que ayudan en los ERTEs, desde redes vecinales hasta actividades escolares para hacer con niños, la página ha ido creciendo. “El siguiente paso es que nos estamos organizando más metódicamente en equipos para crear aplicaciones para el Ministerio de Sanidad o para necesidades específicas”, dice Oliván.

La pregunta es qué podrán construir estas redes más allá de la crisis. Villena cree que bastante: “Durante el 15M se habló mucho del ‘bridging’, el capital social que nace de tender puentes entre gente dispar, lo que a su vez permitía renegociar una realidad que se daba por hecho que seguía un orden natural. De esto ya salía algo nuevo; una reconstrucción de la sociedad”, añade.

Una sociedad que, como rezaba el viejo himno de la RDA, escrito entre los rescoldos de otra Europa destruida, se levante entre las ruinas.

Mar Calpena
Mar Calpena (Barcelona, 1973) es periodista, pero ha sido también traductora, escritora fantasma, editora de tebeos, quiromasajista y profesora de coctelería, lo cual se explica por la dispersión de sus intereses y por la precariedad del mercado laboral. CTXT.es y CTXT.cat son su campamento base, aunque es posible encontrarla en radios, teles y prensa hablando de gastronomía y/o política, aunque raramente al mismo tiempo.

https://ctxt.es/es/20200302/Politica/31435/vallcarca-andres-villena-solidaridad-coronavirus-mar-calpena.htm