La sexualización de las niñas en Venezuela: Academia de modelaje vendía sus imágenes a páginas pornográficas de China y Rusia

Autor: Mariángela Velásquez Imagen:Modelos de la agencia Belankazar (Página de la agencia)
Los excesos del culto a la belleza en Venezuela quedaron al descubierto con el escándalo de una academia de modelaje infantil que comercializaba imágenes de sus alumnas en páginas pornográficas de Rusia y China.

 

Tres directivos de la agencia Belankazar permanecerán tras las rejas mientras son enjuiciados por vender imágenes de sus alumnas en páginas web para mantener a flote el negocio. Los suscriptores pagaban entre 20 y 200 dólares anuales para acceder al contenido “Premium” de las menores posando maquilladas, entaconadas y con vestimentas sugestivas.

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— Academia Belankazar (@BelanKazar) August 31, 2019

No se sabe cuántas agencias más se dedican al negocio ilícito de vender data por internet de menores sin autorización de sus representantes legales pero todo parece indicar que el caso Belankazar es apenas la punta del iceberg.

Medio locales han informado sobre otros casos recientes. Es posible que otras redes de pederastas que se alimenten de las fotos de muchachas vulnerables en medio de un sistema policial corrupto y una cultura que estimula la coquetería en las niñas.

En Venezuela, la obsesión por la belleza está en todas partes y lo que en otros países pudiera ser considerado inadecuado o vulgar, en el atribulado país sudamericano es hermoso o sexy. Un ejemplo es ver a chicas muy jóvenes usar diminutas faldas ceñidas, vaqueros ajustados o uñas postizas puntiagudas de colores chillones.

Algunas niñas esperan con ansias ver crecer su pecho hasta llenar un sujetador gigante o someterse a una cirugía de prótesis mamarías para lucir unos senos exorbitantes que no corresponden con su estructura corporal.

Oservadores se preguntan por qué las instituciones y los padres venezolanos promueven abiertamente la sexualización de la infancia y exponen a sus hijas al riesgo de ser explotadas sexualmente en academias de modelaje poco después de aprender a caminar.

Las Lolitas de la industria cultural


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El actor británico James Mason y la actriz estadounidense Sue Lyon en el set de filmación de Lolita, basada en la novela de Vladimir Nabokov, dirigida por Stanley Kubrick. (Seven Arts Production/Sunset Boulevard/Corbis via Getty Images)
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La erotización de las niñas no es una invención venezolana. La sociedad tiene grabada en su psique colectiva la imagen de Lolita, el mítico personaje creado por el escritor ruso Vladimir Nabokov en 1955 de una voluptuosa niña de 12 años que enloquece a su padrastro cuarentón.

Pero una cosa son las aventuras de un personaje literario y otra la sobreexposición de niñas vestidas como mujeres en la era digital.

La experta en estudios de género Pilar Anastasía González, de la Universidad Nacional de Córdova, explicó en un estudio sobre la erotización infantil de la industria cultural ha puesto el énfasis en el "cuerpo sexuado, erotizado y adultizado de las niñas" a través de discursos publicitarios, programas de televisión, juguetes, letras de canciones.

"Para mencionar algunos ejemplos más concretos, nos referimos al mercado de los spa para niñas como oferta de celebración de cumpleaños; la venta de corpiños con relleno para aumentar el volumen del busto; los videos hit del reggaetón, con niñas “perreando”, dijo González.

Los expertos explican que es natural que los niños se disfracen de adultos en un acto de identificación con sus figuras maternas. A las niñas y algunos niños les encanta usar zapatos altos, collares y vestidos de las madres para representar lo que será su vida adulta.

Por eso es importante diferenciar la identificacion primaria de los niños con sus padres a lo que ocurren en la erotización de la infancia.

Psicólogos e investigadores coinciden en que las niñas que se saltan etapas de su desarrollo adoptando comportamientos adultos pudieran tener problemas.