Erudita de Harvard expone a Google y Facebook

En su libro, "The Age of Surveillance Capitalism", la psicóloga social y profesora de Harvard, Shoshana Zuboff, revela cómo las empresas de tecnología más importantes del mundo han tomado nuestros datos personales —los llamados "flujos de datos"— sin nuestro consentimiento y los están utilizando para su propio beneficio.

Empresas como Facebook, Google y otras de todo tipo pueden utilizar su información al aprovecharse de su vulnerabilidad y beneficiarse de manera comercial o política
Toda su existencia —incluyendo sus estados de ánimo que son descifrados por un software de reconocimiento facial— se ha convertido en una fuente de ingresos para las entidades corporativas, ya que le manipulan para que haga, compre y piense de una manera determinada.

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Los experimentos masivos de Facebook, en los que usaron señales subliminales para determinar si podían afectar el comportamiento y los sentimientos de las personas en el mundo real, demostraron que, al manipular el lenguaje e insertar señales subliminales en el contexto, eran capaces de modificar el comportamiento de las personas, y que estos métodos podrían ser utilizados "sin el consentimiento de las personas".

El sistema de seguridad Google Nest tiene un micrófono oculto que no aparece en ninguno de los esquemas del dispositivo. Los datos de voz y toda la información que capta a través de las conversaciones diarias son muy valiosos para los macrodatos y se suman a las capacidades de modelado predictivo en constante expansión
"En una habitación cerrada en la que un grupo de personas instauran la conspiración del silencio, una palabra verdadera suena como un disparo de pistola". ~ Czesław Miłosz, premio Nobel de Literatura

En los últimos años, algunas personas nos han alertado sobre el hecho de que estamos siendo monitoreados y manipulados por grandes recolectores de información como Google y Facebook, y han aclarado la profundidad y amplitud de dicha vigilancia. Entre ellos se encuentra la psicóloga social y profesora de Harvard, Shoshana Zuboff.

Su libro The Age of Surveillance Capitalism (la era del capitalismo de vigilancia) es uno de los mejores libros que he leído en los últimos años. Es un libro muy interesante si le interesa este tema y desea comprender cómo Google y Facebook han obtenido tanto control sobre su vida.

Su libro revela cómo las empresas de tecnología más grandes del mundo han tomado nuestros datos personales, los llamados "flujos de datos", sin nuestro consentimiento y los están utilizando para su propio beneficio. Nos hemos convertido en el producto. Somos la fuente de ingresos en esta economía digital.

"El término 'capitalismo de vigilancia' no es un término arbitrario", explica Zuboff en el documental VPRO Backlight que se incluye en la siguiente sección. "¿Por qué 'vigilancia'? Porque deben ser operaciones que no sean detectables, descifrables, y que se encuentren envueltas en una retórica que busca desviar, ofuscar y engañar a todos nosotros, todo el tiempo".

¿Cómo comenzó el capitalismo de la vigilancia?
En el siguiente documental VPRO, Zuboff "revela una forma despiadada de capitalismo en el que no existen recursos naturales, sino personas que funcionan como instrumentos". También explica cómo comenzó este capitalismo de vigilancia.

Como la mayoría de los inventos revolucionarios, el azar fue un factor involucrado. Después de la crisis puntocom del 2000 que hizo estallar la burbuja del Internet, una empresa nueva conocida como Google luchó por sobrevivir. Al parecer, los fundadores, Larry Page y Sergey Brin, presenciaban lo que sería el cierre de su compañía.

Por casualidad, descubrieron que los "datos recuperados" que dejaban los usuarios durante sus búsquedas en Internet eran muy valiosos. Podían beneficiarse de estos datos al venderlos. Al recopilar estos datos, podrían predecir el comportamiento de cualquier persona y así garantizar una audiencia más específica. Así nació el capitalismo de vigilancia.

 

El documental tiene subtítulos ocultos en español. Haga clic sobre el ícono de tuerca en la esquina inferior derecha del video y seleccione "Subtitles/CC" y seleccione "Spanish".
La recopilación de datos que conoce no es tan valiosa
Comentarios como "No tengo nada que ocultar, así que no importa si me rastrean" o "Me agradan los anuncios dirigidos porque facilitan mis búsquedas", revelan nuestra ignorancia sobre lo que realmente está sucediendo. Creemos que entendemos el tipo de información qué se recopila sobre nosotros. Por ejemplo, es posible que no le moleste que Google sepa que compró un tipo de zapatos en específico.

Sin embargo, la información que entregamos es la menos importante en cuanto a la información que se está recopilando sobre nosotros, señala Zuboff. Las empresas dicen que los datos recopilados se utilizan para mejorar sus servicios y, de hecho, esto es cierto en algunos casos.

Pero también se está usando para modelar el comportamiento humano al analizar los patrones de comportamiento de cientos de millones de personas. Una vez que se tiene un modelo de entrenamiento tan extenso, es posible comenzar a predecir cómo se comportarán los diferentes tipos de personas a lo largo del tiempo.

Los datos recopilados también se están utilizando para predecir toda una serie de atributos individuales sobre cada persona, como rasgos de la personalidad, la orientación sexual, la orientación política, así como "toda una serie de cosas que nunca jamás pretendíamos revelar", dice Zuboff.

 

 

 

¿Cómo se usan los datos predictivos?
Todo tipo de datos predictivos están disponibles en cada foto que sube en las redes sociales. No es sólo que las empresas de tecnología puedan acceder a sus fotos. Su rostro está siendo utilizado sin su consentimiento para entrenar el software de reconocimiento facial, mientras que aún se desconoce cómo pretenden utilizar dicho software.

Como solo un ejemplo, el gobierno de China está utilizando un software de reconocimiento facial para rastrear y monitorear a las personas que defienden la democracia, y eso también podría suceder en otros lugares y momentos.

Entonces, la foto que subió en una fiesta ofrece una variedad de información valiosa, desde los tipos de personas y lugares que frecuenta, hasta información sobre cómo se mueven los músculos de su cara y alteran sus rasgos cuando está de buen humor.

Al recopilar una cantidad asombrosa de información sobre cada persona, los macrodatos pueden predecir el comportamiento humano, mientras que estas predicciones se "venden a los clientes que desean maximizar el valor de su negocio", dice Zuboff.

Toda su existencia, incluso los estados de ánimo que son descifrados por un software de reconocimiento facial, se ha convertido en una fuente de ingresos para las entidades corporativas. Puede pensar que tiene libre albedrío, pero, en realidad, lo están manipulando para que haga, compre y piense de una manera determinada. Y, "nuestra ignorancia es su felicidad", dice Zuboff.

Experimentos de contagio de Facebook
En el documental, Zuboff destaca los "experimentos de contagio" de Facebook, en los que usaron señales subliminales para determinar si podían afectar el comportamiento y los sentimientos de las personas en el mundo real. Resulta que puede hacerlo. Dos hallazgos importantes de estos experimentos fueron los siguientes:

Al manipular el lenguaje e insertar señales subliminales en el contexto, son capaces de cambiar el comportamiento y las emociones de las personas
Estos métodos se pueden realizar "sin el consentimiento de las personas"
En el video, Zuboff también explica cómo el juego de Pokemon Go, que fue creado por Google, fue diseñado para manipular el comportamiento y la actividad de las personas. También describe el plan en un artículo de The New York Times, de la siguiente manera:

"Los usuarios del juego no sabían que eran conejillos de indias en el juego real que buscaba modificar el comportamiento, ya que las recompensas y los castigos del juego se utilizaban para llevar a las personas a McDonald's, Starbucks y pizzerías locales que pagaban por ' footfall ', tal como lo hacen las empresas en línea por un 'click through' en sus sitios web".

Está siendo manipulado todos los días de diferentes maneras
Zuboff también habla sobre el escándalo de Cambridge Analytica. Cambridge Analytica es una empresa de marketing político que, en 2018, utilizó los datos de Facebook de 80 millones de personas en los Estados Unidos para determinar las mejores estrategias para manipular a los ciudadanos electores.

Christopher Wylie, antiguo director de investigación de Cambridge Analytica, denunció los métodos de la empresa. De acuerdo con Wylie, tenían tanta información sobre las personas que sabían cómo crear miedo, ira y paranoia en cualquier persona.

Y, al desencadenar dichas emociones, podrían manipular a las personas para que visiten un sitio web en específico, se unan a un cierto grupo y voten por un candidato en particular.

Entonces, la realidad es que empresas como Facebook, Google y otros tienen el poder de utilizar su información para aprovecharse de su vulnerabilidad y beneficiarse de manera comercial o política. Sin duda, es algo a considerar mientras navega en internet y las redes sociales.

"Antes no teníamos muchas de estas herramientas y estábamos bien", explica Zuboff en el documental. "Teníamos plenitud. Teníamos relaciones más cercanas con amigos y familiares.

Aunque tengo que reconocer que el mundo digital aporta mucho a nuestras vidas, y es lo que merecemos. Pero lo merecemos sin tener que pagar el precio del capitalismo de vigilancia.

Ahora mismo, tenemos un pacto con el diablo; Las personas no deberían tener que elegir entre pasar a lo analógico o vivir en un mundo en el que nuestra determinación y privacidad se destruyen por el bien del mercado. Eso es inaceptable.

Tampoco seamos ingenuos. Nuestro gobierno involucra a las personas equivocadas, mientras que ellos observan todas las posibilidades para controlar a las personas que ofrecen estos nuevos sistemas.

Llegará un momento en que, incluso en Occidente y en nuestras sociedades democráticas, el gobierno tratará de anexar estas capacidades para utilizarlas contra nosotros. No seamos ingenuos.

Cuando decidimos resistirnos al capitalismo de vigilancia, también estamos preservando nuestro futuro democrático y los tipos de controles que necesitaremos para avanzar en una civilización de la información si nos interesa preservar la libertad y la democracia para las futuras generaciones".

La vigilancia es cada vez más atemorizante
Pero la vigilancia y la recopilación de datos no termina con el internet. Los megadatos también quieren tener acceso a lo que hace y cómo se comporta en su propia casa. Zuboff relata cómo se descubrió que el sistema de Google Nest tenía un micrófono oculto que no aparece en ninguno de los esquemas del dispositivo.

"A ellos les interesan las voces y las caras", dice Zuboff. Los datos de voz y toda la información que se entrega a través de las conversaciones diarias son muy valiosas para los mega datos y se suman al modelo predictivo.

También analiza cómo este tipo de dispositivos de recopilación de datos fomentan el consentimiento de los usuarios al mantener la funcionalidad del dispositivo si no desea que sus datos se recopilen y compartan.

Por ejemplo, la aplicación de Google Nest recopila datos sobre su uso para compartirlos con terceros, quienes los compartirán con otros y así hasta el infinito, mientras que Google no se hace responsable de lo que estos puedan hacer con la información.

Es posible rechazar esta recopilación, pero si lo hace, Google dejará de alimentar esta aplicación, ya que no actualizará el software y eso podría afectar el funcionamiento de otros dispositivos relacionados, como los detectores de humo.

Dos académicos que analizaron el contrato de Google Nest concluyeron que una persona que no sepa cómo se utilizan sus datos tendría que revisar 1000 contratos de privacidad antes de instalar uno en casa.

Los automóviles modernos también están equipados con muchas cámaras que alimentan los megadatos. Como se señala en el documental, un automóvil nuevo tiene 15 cámaras, mientras que, si es posible tener acceso a los datos del 1 % de todos los automóviles, es posible tener el "conocimiento de todo lo que sucede en el mundo".

Por supuesto, esas cámaras se venden como parte integral de las características de seguridad, pero está pagando por esta seguridad con su privacidad.

La humanidad está en una encrucijada
Zuboff también analiza su trabajo en un artículo en The New York Times. "Ahora está controlado de forma remota. Los capitalistas controlan la ciencia, los científicos, los secretos y la verdad", escribe, y añade lo siguiente:

"Creíamos que buscábamos en Google, pero entendemos que Google nos busca a nosotros. Asumimos que las redes sociales nos conectan, pero aprendimos que las redes sociales nos usan.

Apenas cuestionamos por qué nuestro televisor o colchón tiene una política de privacidad, pero hemos comenzado a comprender que las políticas de 'privacidad' son políticas de vigilancia. La privacidad no es privada, porque la efectividad de los sistemas de vigilancia depende de nosotros mismos.

Este siglo digital iba a ser la Edad de Oro de la democracia. En cambio, entramos en una década marcada por una nueva forma de desigualdad social que se entiende como 'desigualdad epistémica', mientras las asimetrías extremas de conocimiento y poder se acumulan en dicho conocimiento, a medida que las compañías tecnológicas toman el control de la información y el aprendizaje.

Los capitalistas explotan la creciente desigualdad del conocimiento. Manipulan la economía, la sociedad y nuestras vidas con impunidad, mientras ponen en peligro la privacidad individual y la democracia.

Aun así, al parecer la situación ha cambiado. Está surgiendo una nueva conciencia, mientras que los capitalistas no buscan ni el consentimiento ni el consenso. Se basan en nublar la mente y los mensajes para invocar la impotencia, la resignación y la confusión.

La democracia es lenta, lo cual es bueno. Su ritmo refleja las decenas de millones de conversaciones que ocurren, lo que mueve a la democracia.

Esto está ocurriendo ahora, y existen muchos indicios de que los legisladores están listos para unirse y liderar. Esta década podría determinar nuestro destino. ¿Mejoraremos con los beneficios de la tecnologia o afectara nuestras vidas?"

Desigualdad epistémica
La desigualdad epistémica se refiere a la desigualdad en lo que se puede aprender. "Se define como un acceso desigual al aprendizaje impuesto por los mecanismos comerciales de captura, producción, análisis y venta de información. Se ejemplifica mejor en el abismo de crecimiento entre lo que sabemos y lo que se sabe sobre nosotros", escribe Zuboff en su artículo de The New York Times.

Google, Facebook, Amazon y Microsoft han encabezado la transformación del mercado de la vigilancia, al ubicarse en el nivel más alto de la jerarquía epistémica. Ellos saben todo sobre nosotros, mientras que nosotros no sabemos nada de ellos. Ni siquiera sabemos lo que saben de nosotros.

"Buscaban acumular enormes monopolios de conocimiento, una maniobra que se conoce como robo", escribe Zuboff.

"El capitalismo de la vigilancia comienza al reivindicar la experiencia privada como materia prima para traducirlo a datos de comportamiento Nuestras vidas se expresan como flujos de datos".

Estos flujos de datos son sobre nosotros, pero no para notros. Todo esto se usa en su contra, para separarlo de su dinero o para hacer que actúe de una manera rentable para las empresas o las agendas políticas. Pero ¿dónde está su libertad?

Nos manipulan a su antojo
Piense en esto: si una empresa puede hacer que compre artículos que no necesita al colocar un anuncio atractivo que le genere confianza cuando se siente inseguro (una táctica que ha sido probada y perfeccionada), ¿cree que realmente tiene la elección de comprar?

Si la inteligencia artificial que utiliza modelos predictivos detecta que tiene hambre (en función de una variedad de señales como su ubicación, expresiones faciales y expresiones verbales) y coloca un anuncio de un restaurante en el mismo momento en que está pensando en comer. ¿está tomando decisiones conscientes y personales?

Necesitamos un marco regulatorio
En el video, Zuboff señala que no existen leyes vigentes que restrinjan este tipo de capitalismo de vigilancia, mientras que la única razón por la que ha podido evolucionar en los últimos 20 años es por la falta de leyes en su contra, en especial porque nunca han existido.

Ese es el problema con la desigualdad epistémica. Google y Facebook eran los únicos que sabían lo que estaban haciendo. La red de vigilancia creció sin que nadie supiera. Si hubiéramos tratado de hacer algo antes, entonces tendríamos que habernos resignado, pero a como está, nunca se trató de regular.

Esto, dice Zuboff, debería darnos esperanza. Podemos revertir esto y recuperar nuestra privacidad, pero necesitamos una legislación que aborde la realidad de todo el sistema de recopilación de datos. No solo es el problema con los datos que proporcionamos cuando nos conectamos.

"Los capitalistas de la vigilancia son ricos y poderosos, pero son vulnerables. Su debilidad es el miedo. Temen a los legisladores que no los respetan. Temen a las personas que exigen un nuevo camino mientras insisten en nuevas respuestas: ¿Quién lo sabrá? ¿Quién decidirá quién tiene la información? ¿Quién decidirá? ¿Quién dictaminará el camino a seguir?"

Cómo proteger su privacidad
Aunque no hay duda de que necesitamos un marco legislativo para restringir el capitalismo de la vigilancia, hay maneras de proteger la privacidad en línea y limitar los datos recopilados sobre usted.

Robert Epstein, psicólogo e investigador principal del Instituto de Investigación y Tecnología del Comportamiento de los Estados Unidos, recomienda tomar las siguientes medidas para proteger su privacidad:

Utilice una red privada virtual (VPN, por sus siglas en inglés) como Nord, que tiene un costo de 3 dólares al mes y se puede utilizar en seis dispositivos. En mi opinión, esto es de suma importancia si busca preservar su privacidad. Cuando se usa en el teléfono celular, también mantiene privada su identidad cuando se utilizan aplicaciones como Google Maps.

No utilice Gmail, ya que todos los correos electrónicos que redacta se almacenan de forma permanente. Se convierten en parte de su perfil y se utilizan para construir modelos digitales, lo que les permite hacer predicciones sobre sus pensamientos, deseos y anhelos.

Muchos otros sistemas más antiguos, como AOL y Yahoo, también funcionan como plataformas de vigilancia como Gmail. ProtonMail.com, que utiliza un sistema de cifrado completo, es una excelente alternativa y su servicio básico es gratuito.

No utilice el navegador Chrome de Google, ya que todo lo que hace es supervisado, incluyendo las pulsaciones de teclas y todas las páginas web que visita. Brave es una excelente alternativa que protege mucho la privacidad.

Brave también es más rápido que Chrome y elimina los anuncios. Se basa en Chromium, que es la misma infraestructura de software que utiliza Chrome, por lo que puede transferir sus extensiones, favoritos y marcadores.

No utilice Google como motor de búsqueda ni ninguna extensión del mismo, como Bing o Yahoo, ya que ambos obtienen resultados que provienen de Google. Lo mismo sucede con Siri, el asistente personal del iPhone, el cual obtiene todas sus respuestas de Google.

Los motores de búsqueda sugeridos por Epstein incluyen SwissCows y Qwant. Recomienda evitar StartPage, ya que fue adquirida por una empresa de marketing online, como Google, que depende de la vigilancia.

No utilice los teléfonos móviles con Android, por todas las razones que se mencionaron anteriormente. Epstein utiliza un BlackBerry, que es más seguro que los teléfonos Android o el iPhone. El próximo modelo de BlackBerry, el Key3, será uno de los teléfonos más seguros del mundo, explica.

No utilice dispositivos de Google Home en su casa o departamento, ya que estos dispositivos registran todo lo que ocurre en su casa, incluyendo el habla y los sonidos, como cepillarse los dientes y hervir agua, incluso cuando parece que no están activos, y envían la información a Google. Los teléfonos Android también están escuchando y grabando, al igual que el dispositivo de Google Nest y Alexa de Amazon.

Borre su caché y las cookies, como explica Epstein en su artículo:

"Las empresas y los piratas informáticos instalan códigos informáticos en sus computadoras y dispositivos móviles, sobre todo para vigilar a las personas, pero a veces con otros fines.

En un dispositivo móvil, es posible eliminar casi todo eso al visitar el menú de configuración del navegador; seleccionar la opción de 'privacidad y seguridad' y hacer clic en el icono de borrar.

Con la mayoría de los navegadores, es posible visitar el sitio correspondiente al mantener presionadas tres teclas de manera simultánea (CTRL, SHIFT y DEL); Utilizo esta técnica varias veces al día sin tener que pensarlo También es posible configurar los navegadores Brave y Firefox para borrar el caché y los cookies cada vez que cierre el navegador".

No utilice Fitbit, ya que es propiedad de Google y ofrece toda su información fisiológica y niveles de actividad, además de toda la información que tiene Google sobre usted.

https://articulos.mercola.com/sitios/articulos/archivo/2020/08/14/capitalismo-de-vigilancia.aspx?cid_source=espanl&cid_medium=email&cid_content=art1HL&cid=20200814&mid=DM621261&rid=939764568