Esta sutil miel cuenta con diferentes propiedades o beneficios nutricionales.

En primer lugar podemos destacar que es una gran fuente de energía debido a su alto contenido en azúcares. En ella se encuentran potasio, fósforo, fructosa y glucosa, convirtiéndola en un endulzante de absorción más rápida que el azúcar normal.

 

En segundo lugar, se puede considerar un relajante o tranquilizante natural, acompañado de leche caliente o tibia antes de acostarnos. Si esto lo relacionamos con que también es considerada un digestivo natural, tendremos como resultado un producto natural que, además de ser relajante, nos ayudará a dormir mejor teniendo una digestión más menos pesada durante la noche. Podría ayudar a reducir el insomnio.

 

Además es ideal para ayudarnos a calmar las irritaciones de gargantas. Esto se debe a que posee propiedades antimicrobianas y antisépticas que, además de aliviar las irritaciones, ayudan a cicatrizar heridas. Estas propiedades también ayudan a reforzar nuestro sistema inmunitario.

También podemos destacar el alto contenido que tiene la miel de azahar de zinc, potasio, magnesio, calcio y sodio, entre otros.

 

Viendo todos los beneficios que aporta, acompañado de su sabor, es ideal para acompañar una gran cantidad de recetas, tanto dulces como saladas, sin olvidarnos de las bebidas en las que también la podemos añadir.

Algunas ideas para recetas podrían ser el pollo orientas, las delicias de naranja, flanes, rollos de torrijas, cola de toro, bizcochos, pato con salsa de miel... y otras muchas opciones que únicamente dependen del cocinero que las vaya a realizar. Recetas fáciles, que se pueden realizar en el día a día, que gustarán a toda la familia y les aportará beneficios. Más no se le puede pedir a un producto.

Como se ha dicho, también puede complementar bebidas como leche, infusiones o limón.