QUIEREN REFORESTAR CON ESPECIES NATIVAS LAS TIERRAS AFECTADAS POR LA INUNDACIÓN Y SEQUÍA

PROPONEN QUE SE PLANTEN ÁRBOLES NATIVOS EN LAS ZONAS AFECTADAS POR LAS INUNDACIONES PARA RECUPERAR LA TIERRA, EL PROYECTO BUSCA CREAR BOSQUES NATIVOS Y CORREDORES BIOLÓGICOS.

Especialistas ambientales de instituciones bonaerenses sostienen que la mejor manera de recuperar las tierras afectadas por la inundación y la sequía es reforestando con especies autóctonas para crear bosques nativos. El Museo Provincial Guillermo E. Hudson propone producir plantines de árboles nativos para reforestar el norte de la provincia, una de las zonas más afectadas por las inundaciones.

Las inundaciones en los Distritos al norte y noroeste que desde hace algunos años han transformados la zona nucleo productiva bonaerense en un mar de agua dulce hoy enfrentan una temporada de sequía. El monocultivo de la soja y la ausencia de obra hídrica son las principales causas por la que miles de hectáreas han quedado afectadas por el agua. El proyecto que tiene el Museo es plantar aquí árboles nativos para recuperar estas tierras.

“Con esas plantas madres se busca iniciar bosques nativos en lugares de producción“, sostuvo el director del Museo, Rubén Ravera. Estas regiones esperan la llegada de obras hídricas que puedan ordenar la cuenca, pero estas son complicadas y tardan mucho tiempo. “No es fácil una obra hidráulica para la cuenca del Salado, porque finalmente se termina tirando agua al vecino y esa no es la solución. El agua dulce es un recurso, en gran medida superior al petróleo mismo, es una pena derivarla al mar, como si fuese algo despreciable“, explicó Ravera, su idea es aprovechar el agua que quedó anegada y hacer “corredores biológicos”, en lugares como los márgenes de las rutas y los terraplenes ferroviarios.

Estos corredores biológicos crearían vías de comunicación para mucha aves que están en peligro de extinción. También facilitarían el traslado de semillas que disemina el viento.

El punto está puesto en la necesidad de reforestar, pero con especies nativas. “Las especias exóticas son invasoras. Las nativas, como el sauce y el ceibo están adaptadas a la ecoregión a la cual pertenecen, entonces cuentan con una ventaja respecto a otras que a veces se traen como ornamentales”, afirma Juan Whitworth Hulse, biólogo Instituto Multidisciplinario de Biología Vegetal del CONICET.

“Hay que evitar la reforestación con especies exóticas”, su impacto es negativo en el ecosistema porque modifican los nutrientes del suelo o consumen mucha agua. El biólogo estima que sería muy importante que los gobiernos provinciales y municipales den prioridad a sus víveros para que usen y comercialicen especies de arboles y arbustos nativos en las 18 eco regiones de nuestro país. La preservación y recuperación de la tierra dependerá de esto.

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MUSEO HUDSON: CULTIVAN ESPECIES NATIVAS PARA PLANTAR EN ÁREAS ANEGADAS
EL VIVERO DEL MUSEO PROVINCIAL GUILLERMO E. HUDSON GENERA PLANTINES DE ESPECIES NATIVAS Y PROPONE REFORESTAR CON ESTOS LAS ÁREAS AFECTADAS POR LAS INUNDACIONES EN BUENOS AIRES. HABLAMOS CON EL DIRECTOR RUBÉN RAVERA.

Por Matilde Moyano

En un contexto en el que las inundaciones en la provincia de Buenos Aires son un problema constante, como sucede en Bolívar, donde un 80% del partido se anegó este año, el vivero de la Asociación de Amigos del Museo Histórico Provincial Guillermo E. Hudson produce plantines de especies de árboles y herbáceas nativas y propone reforestar las áreas afectadas con estos ejemplares.

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Se trata del sauce criollo, el aliso de río, el ceibo y otras especies muy poco conocidas como el tarumá, el chal chal, el laurel criollo, el canelón, y árboles de zonas altas como el tala, el coronillo, el sombra de toro. “Todos en conjunto suman unas cincuenta especies, la gran mayoría desconocidas para los bonaerenses, y muchos de ellos en extinción acelerada por las obras que se van haciendo sobre la costa del río de La Plata”, nos explicó el director del Museo, Rubén Ravera, en diálogo con El Federal.

Y agregó: “Hay que plantar árboles nativos en las orillas de los cursos del Matanza-Riachuelo y el Reconquista, en el talud, en las márgenes de la ciudad de Buenos Aires y en las de la provincia. Estamos proponiendo plantar árboles nativos a todos los sectores empresariales, gremiales, incluso judiciales, que son junto a los organismos técnicos del estado los actores que pueden neutralizar este fenómeno ocasionado por el efecto del cambio climático y la brutal deforestación.”

Ravera citó un libro de Florentino Ameghino, de 1890, sobre inundaciones y sequías en la pampa bonaerense, que predecía este fenómeno. Así como el ejemplo del juez federal Luis Armella, quien tuvo a su cargo la causa “Matanza-Riachuelo”, cuya sentencia marcó un precedente para el uso de las plantas nativas, como una manera de restaurar todos los espacios degradados por el hombre.

“Las inundaciones vinieron para quedarse. Hay mucha más agua a raíz de la deforestación en las nacientes del Paraná, del Uruguay, del Paraguay, y de gran parte de la Argentina, el sur de Córdoba, el norte de La Pampa, el sur de Santa Fe. Me remito al caso de la laguna Picasa y en especial la cuenca del río Salado, que se encuentra con napas que están a flor de tierra. Eso conspira con la agricultura actual de labranza cero, con soja y glifosato“, asegura Ravera, haciendo referencia al hecho de que ya el Instituto Nacional de Tecnología Agropecuaria (INTA) indicó que forestar con plantas nativas genera entre 30 y 100 veces mayor capacidad de absorción de agua del subsuelo, en comparación con la siembra de soja sobre soja, una práctica que ocasiona la impermeabilización del suelo.

“El juego de la naturaleza es una coreografía desarrollada a lo largo de miles y miles de años de evolución que debe ser respetada. Por eso la chacra moderna no puede resolver todos los problemas que se le presentan, sencillamente porque se aleja de los mecanismos naturales.”

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“Nuestra recomendación desde esta tarea, la de germinar semillas de árboles que en muchos están en vías de dsaparición, es para que el sistema económico tenga un resguardo y no ocurra lo que está ocurriendo, campos enteros llenos de agua, convertidos en lagunas, como en Junín o Venado Tuerto, lugares de tanta riqueza”, expresó el director del Museo, además de indicar el valor que tiene trabajar con plantas nativas, ya que significa un redescubrimiento de nuestro patrimonio cultural y natural.

“Lo que hoy sobra en nuestros campos, el agua dulce, y en la atmósfera, el dióxido de carbono, constituyen junto a la energía del sol, los ingredientes que producen madera, que en términos económicos es un bien valioso para el mundo actual. Y si la madera proviene de plantas autóctonas muchos mejor“,

De miércoles a domingos, el equipo de botánicos de la reserva natural del Museo Hudson orientan a quienes optan por poner en su campo, o en su barrio, e incluso en un balcón o terraza, un árbol autóctono nativo.

Para más información, comunicarse al 1130119444 o a través de Facebook.
Calle 1356 entre Av. Hudson y 1379, Florencio Varela.

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